La mayoría de los utensilios que utilizo los he ido adquiriendo con el tiempo, según he ido necesitándolos, al querer hacer diseños más complicados. Sin embargo, éstos nunca dejan de ser útiles sencillos, y más bien económicos y caseros.
Los que principalmente utilizo son los siguientes:
Palillos de dientes: Un ejemplo de su uso lo tenéis en la entrada de flores básicas, donde se necesita una superficie dura para arrastrar el esmalte. Es un elemento muy fácil de encontrar y muy barato, y si te estás iniciando en los diseños puede venirte muy bien.
¿Qué tiene en contra? Obviamente las pocas opciones de manejo que ofrece.
Pinceles: existen especiales para decoración de uñas, pero si no puedes adquirirlos, ya sea por el precio o porque no los encuentras, te sugiero que pruebes con pinceles normales, los que se usan para arte. Deberías hacerte al menos con uno de punta lo más fina y pequeña posible, para los detalles más complicados, y uno o dos más de tallas algo más grandes, para otras partes de la decoración.
Hay algunas cosas que deberías tener en cuenta si utilizas estos pinceles.
1. Huye de los que venden en las tiendas de todo a un euro. Puede que resulte muy atrayente un pack de 12 pinceles por algo más de un euro, pero te digo por experiencia que aparte de que vienen muy resecos y cuesta volverlos flexibles, tras usarlos un par de veces las cerdas comienzan a dispararse en todas direcciones, y eso a la hora de hacer dibujos tan detallados como los de las uñas, puede resultar horrible.
2. Ten cuenta, a la hora de usar esmaltes, que éstos están diseñados para secarse mucho antes que una témpera o una acuarela, por lo que si mojas un pincel en ellos, la laca comenzará a espesarse rápidamente, y te resultará complicado trabajar con ella. No quiero decir que debas dibujar a contrarreloj, pero sí es aconsejable que decidas qué trazo vas a hacer antes de mojar el pincel en esmalte.
3. También te aconsejo que tengas un algodón mojado en quitaesmalte cerca, para ir limpiando los pinceles. Si quieres usar el mismo para dos colores diferentes, y dejas la laca anterior pegada a las cerdas, éstas se volverán rígidas, y será como utilizar el palillo de dientes.
4. Cuando vayas a comprar los pinceles, si tienes la oportunidad pásalos por tus uñas, como si estuvieras pintando con ellos. De esta forma sabrás con seguridad si son del tamaño que necesitas.
Como digo antes, hay equipos específicos de pinceles para nailart. Tienen diferentes formas y tamaños, de forma que cada uno es adecuado para un cierto tipo de dibujo o técnica: líneas rectas, puntos, dibujos de gran precisión, uso de glitter...
Depende de la calidad y la cantidad, pueden costarte más o menos caros, pero si deseas hacer diseños complejos, o piensas dedicarle a esta afición bastante tiempo, son una buena inversión, sobre todo si los cuidas bien. Puedes encontrarlos en tiendas especializadas para manicura, o en algunas páginas de internet.
Esmaltes de brocha fina: son aquellas lacas que incorporan ya un pincel fino en vez del típico ancho para abarcar toda la uña. Dependiendo de la calidad y el tipo, pueden variar de precio, aunque no suelen ser mucho más caros que los corrientes. Existe una gran gama de colores para elegir. Resultan muy cómodos para dibujar detalles de tamaño medio, aunque puede que te resulte más complicado si quieres hacer trazos más finos.
Pues bien, éstos son los instrumentos que utilizo normalmente para decorar. Con el tiempo espero ir probando otros diferentes, sobre los que comentaré algo una vez los haya adquirido y probado.
Espero que ésta modesta guía os sirva. ¡Un beso!



